Desde hace varios años, los países desarrollados, y los emergentes en menor medida, sufrimos una crisis económica que se originó por la burbuja en el mercado inmobiliario, con precios de la vivienda alcanzando cotas muy elevadas, un stock de viviendas superior al de los demás países y con los bancos concediendo préstamos e hipotecas a todo el mundo, exigiendo una elevada rentabilidad y sin pedir apenas garantías por los mismos. Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, nos hemos endeudado demasiado y, mientras los bancos concedían préstamos a las familias y empresas, todo iba estupendamente, pero en el momento en que los bancos, debido al estallido de la burbuja inmobiliaria, dejaron de conceder préstamos y nos vimos obligados a devolver la deuda contraída, comenzaron los problemas.Tras el estallido de la burbuja en el mercado inmobiliario, se produjo una crisis en el sistema financiero mundial. Grandes bancos que nunca se pensó que pudiesen caer, cayeron. El mercado interbancario se paralizó como consecuencia de que los bancos dejaran de prestarse dinero entre ellos ante la desconfianza reinante en los mercados por no saber qué entidades financieras estaban en dificultades y ante el posible riesgo de impago. Los gobiernos de los países se vieron obligados a rescatar a muchas compañías para evitar consecuencias más graves en la economía,…. A continuación, la crisis en el sistema financiero se trasladó a la economía real, los bancos dejaron de conceder créditos y préstamos a los ciudadanos que los solicitaban, y la economía se paralizó, los países dejaron de crecer a las tasas a las que venían haciéndolo, incluso hubo países como España que experimentaron un crecimiento negativo de su economía, muchos sectores sufrieron un descenso enorme de su productividad, con el consiguiente exceso de capacidad y posterior destrucción de puestos de trabajo,….Una vez que nos dimos cuenta de la situación en la que nos encontrábamos, los países se pusieron manos a la obra y, EEUU de la mano de la Reserva Federal, y Europa de la mano del Banco Central Europeo, adoptaron las medidas necesarias para intentar salir de la crisis. Estas medidas, en Europa, necesitaban ser aplicadas por los distintos países, corriendo distinta suerte en función del país que se tratara. Hubo países como Alemania, Francia, Reino Unido,… que analizaron los motivos de la crisis, se dieron cuenta de los fallos cometidos, acometieron las reformas rápidamente y pudieron salirde la crisis, experimentando en la actualidad crecimientos positivos, aunque moderados, de sus economías. Otros países, como España, debido a una mala gestión de la crisis por parte de sus gobiernos nacionales, no han conseguido salir de la crisis, e incluso han sufrido consecuencias más graves, como es el caso del rescate por parte de los demás países europeos a Grecia e Irlanda. Esta situación ha sido el resultado del miedo y la desconfianza reinante en los mercados tras la crisis en el sistema financiero mundial. Los estados respaldaron a sus sistemas financieros nacionales, ya que si alguna entidad financiera nacional atravesaba dificultades, el estado la rescataría para que no se declarase en default. Esto provocó que las deudas de los estados se asociasen a las deudas de las empresas nacionales de los mismos, volviéndose la deuda de los estados más arriesgada. Debido a la inestabilidad en los mercados bursátiles y la desconfianza de la gente, los inversores se refugiaron en los activos en teoría seguros, como son la deuda de los países, las materias primas,…. A su vez, la paralización de la actividad económica provocó que los estados asumieran el papel de reflotar las economías nacionales, por lo que aumentó muchísimo el gasto público originando, al mismo tiempo, un aumento de la deuda de los estados, por lo que los mismos se vieron obligados a pedir prestado mediante la emisión de deuda. A la hora de colocar esta deuda en el mercado, los tesoros nacionales, dependiendo del país que se tratase (Grecia, Irlanda, Portugal, España), se vieron obligados a pagar rentabilidades muy superiores a las que venían pagando anteriormente, por lo que se produjo una apertura de los diferenciales de crédito entre los países, siendo los más arriesgados los que registraban precios mayores, y siendo los valores refugio los que tienen menor precio.El problema de esto es que los países tienen que devolver la deuda contraída con los prestamistas, y debido a las elevadas tasas de rentabilidad que están pagando por la deuda, se está llegando a la situación de no poder devolver los intereses de la misma, lo cual provoca que los estados se declaren en banca rota y tengan que ser rescatados. Grecia e Irlanda ya lo han sido, y ahora la sombra del rescate acecha a Portugal y a España. Si se hubiese gestionado debidamente la crisis, y se hubiesen acometido las reformas necesarias cuando se tenía que haber hecho, no estaríamos en la situación en la que nos encontramos, teniendo que enviar señales positivas a los mercados constantemente para que vean que se está haciendo todo lo posible para evitar el rescate, llevando a cabo reformas a la desesperada y haciendo las cosas sin planificación ninguna y sin un plan definido. Como conclusión, a pesar de lo complicado de la situación, me gustaría ser optimista y pensar que no va a ser necesario el rescate de España porque, de producirse el mismo, las consecuencias de la mala gestión del gobierno las pagaremos durante muchos años en forma de aumento de los impuestos y de recorte en servicios públicos que, hasta el momento, eran proporcionados por el estado de forma gratuita, como son la educación o la sanidad. Pero la realidad no se puede cambiar, y en nuestras cabezas siempre tendremos presente que las ansias de poder de determinadas personas, que antepusieron sus intereses y ambiciones personales a las del resto de la población, como son los integrantes del gobierno actual, nos ha llevado a una situación que, de haber sido gestionada por personas competentes y decididas a hacer lo mejor por el país y por el bienestar general, no habría sido necesario llegar a este punto.
Chema Dávila







Comentarios recientes